El taller traslada el alumnado a la fábrica Asland de 1917, donde la tensión por una posible huelga marca el día a día. En el papel de espías, los grupos tienen la misión de identificar el enlace sindical infiltrado. En equipos de cinco y con el apoyo de tabletas, explorarán la cementera resolviendo 24 enigmas repartidos en 4 secciones temáticas sobre los procesos industriales, la historia de la fábrica, el territorio y la vida social de la época.
A lo largo del recorrido, se tendrán que ganar la confianza de la persona que hace de inflitrado para obtener pistas y superar los retos del juego, disponible en tres versiones (general, ciencia y tecnología, o humanidades).
La experiencia culmina con un gran dilema moral: una vez descubierta la identidad de quien lidera el sindicato, cada grupo tendrá que decidir si opta por la denuncia o si se suma a la huelga. Es una propuesta que utiliza la gamificación para enseñar patrimonio industrial y valores sociales, invitando a una reflexión profunda sobre la historia.
Nivel educativo:
El juego presenta tres modalidades diferenciadas según el contenido, el curso y la especialidad del alumnado y el aforo está limitado a máximo 30 alumnos por grupo (6 grupets de 5 alumnos):
Objetivos:
El taller se puede complementar con la visita a la colonia, una paseada por el legado industrial, la jerarquía social y el entorno natural de la fábrica.